Este trigo se llama así debido a la cualidad que su nombre indica y es que su grano es más blando que el del trigo duro, su aspecto es más redondeado y más opaco que el duro, su grano se rompe más fácilmente, la harina que produce es más extensible que la del trigo duro, absorbe menos líquidos, tiene unos índices de proteínas más bajo, su color es más blanquecino y no tiene índice carotenoide propios del trigo duro.
Así que la producción de harinas con uno u otro tipo es muy diferente en cuanto al color que, aunque el trigo blando pueda tener en alguna de sus variedades un color más oscuro no suele tener el característico color ámbar dorado que le confiere los carotenoides a la harina del trigo duro, sino que el color de estas variedades suele inclinarse hacia los marrones y beiges oscuros, tampoco estas harinas producidas con trigo blando cuentan con la cantidad de proteínas del trigo duro ni posee la misma absorción de líquidos como el agua u otros y otro detalle que los diferencia es su granulometría.
Son muy diferentes y por ello se complementan muy bien algunos grupos, sus combinaciones llegan a veces a conseguir espectaculares harinas, con las que se elaboran exquisitos panes con cualidades sorprendentes con las que disfrutamos todos los enamorados de la harina y del pan.